Certificación de Consultor en Empresa Familiar
Cualquiera puede decirle a una familia empresaria que tiene un problema. Tú vas a poder mostrarle en qué variable, con qué número y qué hacer el lunes.
Dos meses, cuatro sábados y la licencia del instrumento. Al terminar tienes tu diploma y, además, una consultoría ya hecha a una empresa familiar de verdad.

Tres partes, y el orden en que van importa
Primero hay que aprender a mirar el sistema, porque mientras no lo ves no hay mucho que entender. Después viene ponerle nombre a cada pieza, que es lo que permite medirla. Y recién con el número sobre la mesa tiene sentido discutir qué hacer. Por eso el programa se toma completo y en ese orden.
IAprender a mirar
Los tres círculos, los tres idiomas que se hablan en la misma mesa, y por qué un sistema sano se degrada peldaño a peldaño sin que nadie lo note.
IIEl método
Las nueve variables del Modelo FLY+ y el instrumento que las mide: 45 afirmaciones que responde cada miembro por separado, un índice y un semáforo de tres colores.
IIIEl oficio
Veintisiete intervenciones concretas según lo que el diagnóstico haya encontrado, la ética del encargo, y qué se hace cuando alguien llora, alguien se va y dos se gritan mirándote a ti.
Nueve variables, una escala de 1 a 5, y un evento que lo sacude todo
Esta es la pirámide del Modelo FLY+, y es lo que vas a aprender a leer, a puntuar y a explicarle a una familia sin que suene a juicio. Tres ejes —Fuerzas Familiares, Lógica Empresarial, Yacimiento Patrimonial—, tres variables cada uno, y el «+» en el centro: el evento que no crea las grietas, las expone.
La nota al pie de la figura declara de qué autor parte cada pieza: Tagiuri y Davis, Bowlby, Patterson, Jensen y Meckling, Jaffe, Rittel y Webber. Cuando un cliente te pregunte de dónde sale todo esto, tienes que poder responderle.

Un proceso completo, de principio a fin
Lo aprendes en clase y lo practicas en taller con los Sandoval — una familia construida para el curso, con sus siete integrantes, su historia y las respuestas de los seis al cuestionario. Y después lo haces de verdad: te certificas aplicándolo a una empresa familiar real.
Mapeas el sistema
Ubicas a las siete personas en los tres círculos. Ahí aparece la primera sorpresa: dos profesionales mirando los mismos datos no se ponen de acuerdo en dónde va el yerno.

Mides las nueve variables
Aplicas las 45 afirmaciones, anotas las respuestas de los seis y sacas el índice a mano. Sin planilla, a propósito: para entender de dónde sale cada número antes de confiar en él.

Lees el semáforo
El promedio da 2,82: riesgo medio, todo parece tranquilo. Pero al abrirlo variable por variable aparece un 1,8 en lo jurídico — un dueño de 74 años, sin testamento, dos meses después de un infarto. Ese 1,8 estaba ahí todo el rato; el promedio lo tapaba.

Le pones nombre a lo que ves
Seis patrones con nombre: armonía frágil, corporación desalmada, éxito sin blindaje. Cuesta discutir con un 3,2. Con «armonía frágil» la familia se reconoce al tiro.

Le presentas los resultados a la familia
Es la sesión más difícil del proceso y por eso es la que más se practica. Hay que decir lo que muestran los números sin que nadie se sienta acusado, y salir de esa reunión con acuerdos y no con una pelea.

Eliges la primera jugada
Hay veintisiete intervenciones posibles y el orden en que las hagas importa. Casi todos parten armando un directorio porque es lo más fácil de vender, pero rara vez es lo que la familia necesita primero.

Cuatro sábados, del 10 de octubre al 21 de noviembre — y un cierre presencial
De 9:00 a 13:00, cada dos semanas, online. Cada sábado alterna clase y taller, para no pasar dos horas seguidas haciendo lo mismo. El 31 de octubre no hay sesión: cae sábado y es feriado. Las sesiones quedan grabadas.
Qué pasa entre un sábado y el siguiente
Los sábados son clase y taller con Felipe. Entre sesión y sesión, el aula lleva lo que amplía: los temas que en clase se ven en diez minutos y merecen treinta, las lecturas del libro, las figuras en alta resolución, los ejercicios individuales y las clases grabadas para repasar.
Se libera por tramos, uno por sábado, y queda abierta durante los dos años de licencia.

El libro completo, incluido
«Tus hijos van a destruir tu empresa» es el texto del que sale todo el método: los tres círculos, las nueve variables, los ocho casos y las treinta figuras que vas a usar con tus clientes. Va incluido en el programa, en digital, apenas te inscribes — no al final.
Te conviene leerlo antes del primer sábado. Las cuatro sesiones se apoyan en él, y llegar con el libro leído cambia bastante las preguntas que puedes hacer.
Todo lo que necesitas para salir ejerciendo
La idea es que salgas en condiciones de tomar tu primer encargo: con el método, con el instrumento y la licencia para usarlo, con un caso real ya supervisado y con un diploma que respalda ese trabajo.
Te certificas trabajando con una familia de verdad
Acá no hay examen y no se aprueba por asistencia. Para certificarte tienes que entrar a una empresa familiar de verdad y hacer el trabajo completo, con Felipe supervisando.
Consigues la familia
Puede ser un cliente tuyo, un conocido o tu propia empresa. En la primera sesión aprendes a encuadrar el trabajo y a pedir el consentimiento.
Aplicas y mides
Cada integrante responde por separado con las licencias que van incluidas. Tú calculas el índice, lees las diferencias y escribes el informe.
Se lo presentas y cierras
Conduces la sesión donde la familia ve sus resultados, y sales de ahí con un plan: una acción, un responsable y una fecha.
Y ese caso es tuyo para contarlo. Sin nombres y con permiso, claro. Pero poder contar un caso concreto vale más frente a un cliente que cualquier credencial, y por eso el segundo encargo cuesta bastante menos de conseguir que el primero.
Un certificado que se puede verificar, y que caduca
Lleva número de registro y vigencia de dos años. Para tenerlo hay que haber aplicado el método a una empresa familiar de verdad y haber pasado ese trabajo por supervisión: con ir a clases no alcanza.
Caduca a los dos años, y renovarlo pide una jornada de actualización: el modelo se sigue trabajando y quien certifica tiene que estar al día.
Los cinco criterios que aparecen impresos —cómo encuadras el trabajo, cómo aplicas el instrumento, cómo lees los resultados, cómo se los presentas a la familia y cómo cierras— son exactamente los que se te evalúan en el caso real.

El descuento baja a medida que se acerca la fecha
El valor del programa es $700.000. Esta primera versión entra con descuento, y el descuento se va achicando en tres tramos: mientras antes decidas, menos pagas.
Las inscripciones cierran el 7 de octubre, tres días antes del primer sábado, para alcanzar a dar los accesos al aula. Los alumnos del diplomado de liderazgo entran en el tramo 1 sin importar la fecha.
Con el primer cliente ya recuperaste lo que pagaste
Esta es la cuenta completa, sin letra chica. Certificarte cuesta $350.000 en el tramo 1, y las seis licencias de diagnóstico van adentro del precio: aplicarle el instrumento a tus seis primeras familias no te cuesta un peso más. Lo único que pones es tu trabajo, y tu trabajo es justamente lo que cobras.
De dónde sale ese piso de $450.000: no es una cifra de mercado ni una tarifa oficial. Sale de tomar el precio que hoy tiene la sesión de lectura del informe conmigo y aplicarlo a un encargo de cinco sesiones. Está puesto para que tengas una referencia y no termines cobrando por debajo de lo que vale el trabajo.
Y cuando se acaben las seis licencias, sigues ganando
Desde la séptima familia compras el instrumento a mitad de precio, así que cada diagnóstico nuevo te sigue dejando margen. Pero ojo con dónde está el negocio de verdad: el diagnóstico es la puerta de entrada. Lo que se cobra fuerte viene después, en la sesión donde le presentas los resultados a la familia y en los meses de acompañamiento que siguen. Ahí está el grueso de un encargo, y ese trabajo no tiene ningún insumo que comprar: son tus horas.
Tres tipos de personas que llegan buscando lo mismo
Alumnos del diplomado
Ya sabes liderar. Acá el liderazgo se aplica a un sistema que tiene reglas propias y que además se puede medir.
Consultores en ejercicio
Ya entras a las empresas. Lo que te falta es el instrumento para poner en palabras lo que ves en la mesa familiar.
Quien busca un oficio nuevo
Empiezas ofreciendo algo chico: treinta minutos de cuestionario por persona. Lo que venga después lo decide el resultado.
El descuento se achica cada dos semanas
Esta primera versión entra con precio fundacional: recibe el programa recién construido y, a cambio, documenta su caso de certificación. Y se lleva dos cosas que después no se repiten: línea directa con Felipe para abordar su primer cliente, y el encuentro de cierre en Santiago, donde además de sus compañeros va un círculo de empresarios invitados. Inscripciones hasta el 7 de octubre.
Lo dicta Felipe Bozzo Smith, autor de «Tus hijos van a destruir tu empresa» y creador del Modelo FLY+.